5 Tips para mantener la Serenidad

En estos días de incertidumbre y confinamiento en nuestras casas, me gustaría compartir con vosotros unos maravillosos tips  sacados de Petit Bambou, una estupenda app de meditación que  utilizo habitualmente. Estos cinco puntos recogen de forma clara y concisa los pasos que educadores e instructores de yoga y Mindfulness proponemos ante situaciones de incertidumbre, miedo y ansiedad. 

CINCO TIPS PARA CONTROLAR LA INCERTIDUMBRE Y LA ANSIEDAD

1. Regula tu respiración. En cualquier momento del día, especialmente en momentos en que sientas miedo como cuando estás en un espacio público, siente como la respiración recorre tu cuerpo, de los pies a la cabeza. Te ayudará a mantenerte centrado en ti mismo/a, en el aquí y ahora.

2.Visualiza una imagen positiva. Una imagen positiva asociada a un sentimiento de seguridad puede calmar tu cerebro cuando se activa por una amenaza. Si piensas en algo positivo, le quitas fuerza al miedo y puedes relajarte. Sigue leyendo

TRANSFORMATION GAME

TEAM BUILDING EN COLEGIOS

Esta semana comenzamos las jornadas de Team-Building con Transformation Game en el Colegio Vallmont. Esta vez toca a los chicos de ESO y Bachillerato vivir a experiencia de transformación de sus grupos en verdaderos equipos.

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MINDFULNESS EN LAS ESCUELAS

“Crear un lugar seguro para el aprendizaje de nuestros niños podría empezar por crear un espacio para que ellos respiren”              

                                         (Caren Osten Gerszberg)

Se escuchan carreras y algún salto por el pasillo, risas y alboroto, algún grito más alto que otro.  Los pequeños del cole, 4 y 5 años, dejan el patio y se dirigen al aula Mindfulness. Mientras se descalzan, una música pegadiza empieza a sonar y los más rápidos se ponen a danzar y saltar por la sala entre las esterillas que forman un círculo en el suelo. Neyla viene hoy cansada del patio y se sienta sin más. Sara saca de su bolsillo una pequeña figura con forma de oso y me la enseña, quiere que hoy nos acompañe en la sesión. Isabella tiene energía para dar y tomar y no para de moverse saltando y mirándose en los espejos. Ocupo mi esterilla y detengo la música, sujeto el cuenco entre mis manos y espero a que cada uno ocupe su lugar. Cada uno necesita su tiempo, un tiempo que cada día es diferente, y todos lo sabemos. Sabemos esperar y lo hacemos, lo importante es darnos cuenta de que ahora vamos a calmarnos, necesitamos calmarnos y cuando estemos todos sentados el cuenco sonará….

¡Hoy me tocaba a mí el cuenco!, ¡Era a mí!, ¡Yo hace mucho que no lo toco!

Pero llevamos un orden y no hay duda. Leo sujeta con su mano el cuenco tambaleante….”Atención postura atenta, espalda felíz, ojos cerrados….voy a golpear el cuenco una vez y cuando no suene levantáis la mano”… Respiramos tres veces por la nariz y tras algunos rugidos de mocos, susurros y risillas…el gong sonoro del cuenco y el ansiado silencio. Sigue leyendo

Voluntariado Ecuador (Agosto 2019)

Galería

Esta galería contiene 19 fotos

Valle del Chota (Ecuador) . ¡¡Que gran experiencia trabajando con niños que viven otras realidades, diferentes de forma, idénticas de contenido!! Trabajamos emociones, derechos, valores….que en cierto modo son universales, verdad? Si te apetece, puedes leer más sobre esta experiencia … Sigue leyendo

Valle del Chota, algo más que un río y una autopista

El primer día que llegas al Valle de Chota-Mira, el paisaje te impresiona. Mires hacia donde mires encuentras montañas, unas altas y empinadas, otras más bajas y redondeadas salpicadas de pequeños parches verdes. El color gris de la tierra se torna anaranjado en las laderas de esas montañas y según desciendes hacia el río el paisaje es verde y más frondoso. Entre tanta sequedad me llamó mucho la atención el río caudaloso que transcurre rápido atravesando el valle que lleva su nombre.  En unos tramos Chota y en otros Mira. En él y en su agua reside uno de los principales motivos del trabajo que AYUDA EN ACCIÓN (PINCHA AQUÍ) realiza en esta zona del norte de Ecuador.

Las comunidades de esta zona son pequeñas y muy dispersas en tan complicada orografía. Apenas se divisan las unas de las otras debido a las montañas y colinas que las separan. En algunas comunidades la mayoría de la población es de origen afro y sus habitantes de raza negra. Como Melany, la niña que apadrinamos desde hace casi ocho años. ¡Qué emoción conocerla por fin! Sigue leyendo

La bailarina de Auschwitz, Edith Eva Eger

Una vez más llega a mis manos un libro sobre el pueblo judío y una vez más me adentro en su lectura, ávida por conocer. En este caso es la historia de Edith Eger, superviviente del campo de concentración de Auschwitz. No sé que tiene la historia de este pueblo que tanto me atrae, quizá sea porque durante una época compartimos tierra y avatares y su ausencia me produce tristeza y la nostalgia del país que podíamos haber sido, de estar aún entre nosotros.

Las reseñas del libro hablan de una historia de superación ante las adversidades. Yo más bien creo que es una historia de amor. Amor por la vida. Y en paralelo, la necesidad de ser amado, de pertenecer, de ser reconocido.

Edith nos deja un maravilloso legado en forma de innumerables aprendizajes a partir de vivencias extremas y de su forma de encarar la vida tras la liberación. Creo que ella se alegraría al saber que su experiencia es de utilidad para nosotros, tan ajenos a los campos de exterminio nazis, pero en ocasiones, tan prisioneros de nosotros mismos en nuestra propia mente, como ella explica. Sigue leyendo

Dibujando sonrisas, Abriendo corazones

Desde pequeña traje a mis padres por la calle de la amargura con mi falta de apetito y mis manías con las comidas. De adolescente empezaron las digestiones largas, pesadas y con ardores de estómago. Todo eso pasó. Y hoy traigo ese recuerdo a mi vida tras haber digerido una  experiencia  contundente, pesada, dura pero a la vez deliciosa. Como pasa con esos guisos de toda la vida que nos metemos entre pecho y espalda de vez en cuando.

Mi experiencia dibujando sonrisas tuvo lugar este verano en el Hogar Teresa de los Andes de Bolivia. 

Su digestión creo que terminará con este post, el cual lleva dando vueltas dentro mí casi mes y medio. Y tras la digestión, espero que llegue el nutrirme de todo lo vivenciado en esas intensas y emotivas semanas. Vamos a ello…

Mis primeros días en el Hogar anduve a merced del viento, sin vela y sin timón, de un lado para otro en un estado de bloqueo que, para una mente activa, analítica y organizada como la mía me producía sensación de vértigo y mareo. Seguramente la austeridad de las condiciones en las que estábamos y que reinaban a mi alrededor junto con los jugos, sopas y guisos de res también tenían algo que ver con esa indisposición o mal cuerpo. Sigue leyendo

Ellos y mis corcheas

Creo que ya he dicho en alguna ocasión que observar desde la distancia a la gente que tengo a mi alrededor y a la que me voy encontrando por el camino es un pasatiempo que me enriquece y divierte a partes iguales. Y para estas líneas me vienen a la cabeza dos personas muy significativas para  mí.

La primera es un tipo muy cercano, entrañable, con alma de explorador, audaz, soñador y lo mejor de todo, libre de tontunas mentales. Su pasión particular el mar, una tabla y una vela. Sabe exprimir el presente como nadie. Me atrevería a decir que eso de vivir el aquí y el ahora no es de Eckhart Tolle, sino que es cosa suya…así de osada soy. Disfruta del proceso completo. Desde la preparación de los equipos, la búsqueda de las mejores localizaciones para navegar, hasta llegar al ansiado instante en el que se sube a la tabla. A partir de ahí es él, el mar como mejor compañía y la mano del viento que le impulsa a una danza impecable.  En un momento de su vida se topa con una inoportuna lesión que manda sus momentos gloriosos al traste y abre la puerta a otros de reflexión e introspección que le acompañan a mirar con perspectiva la composición y poner las fichas del juego en el lugar que corresponden. Es un tipo capaz de plantarse ante los reveses con un capote y mucho arte y espetarle un aquí estoy yo a lo Manolete, salvo por la montera indescriptible, most sorry, que me perdonen los taurinos. Se remanga sin contemplaciones y a transformar lo que era su pasión en el mar por la misma pasión en tierra. Y para ello construye con sus propias manos, mucho internet y toneladas de tesón, un carrovela. Una suerte de artilugio desconocido para mí, que le lleva a surfear en tierra, explanadas de mar abierto. Lo que admiro es su capacidad para aceptar el plato que la vida le pone delante, su imaginación para aderezarlo con las especies que más le gustan, llenarlo de salsa y seguir disfrutando hasta el último bocado, con la misma intensidad.  Está claro que posibilidades hay muchas, mentes capaces de sobreponerse a los vientos desfavorables, quizá alguna menos. Eso es reinvención. Una persona energética y divertida que se come la vida a cada paso que da. Sigue leyendo

Necesitamos VEC en la familia

El otro día una buena amiga compartió una interesante traducción de Sandra Ramírez del blog Victoria Prooday sobre Educación Montessori del que dejo aquí el link:

Educación Montessori

Al leerlo, inmediatamente sentí que mi siguiente post en el blog de Amalive.es tenía que tratar sobre la familia. La familia, ese tesoro de valor incalculable que todos codiciamos, ya sea por ser el primer contexto en el que nos ubicamos cuando recordamos nuestra más tierna infancia, como por ser la meta a la que muchos aspiramos cuando planificamos nuestro futuro. ¡Ay, la famiglia!, como diría Vito Corleone en El Padrino. Sigue leyendo

Filtros xls

Cuatro dígitos, un bip y se abre la puerta de la oficina.

Open plan con isletas de tres o cuatro mesas dispersas por todo el territorio. En cada una, un mini-ecosistema. Dicen que hay que hacer del lugar de trabajo un espacio acogedor y cómodo, como si estuviéramos en casa. Pues no se preocupe usted. Allá vamos. Aquí la plantita. Las  más afortunadas mirando al frente, altivas ellas, tan estupendas. Las menos, chuchurrías mendigando agua y deseando convertirse en cactus. En un rincón privilegiado, las fotos. Las típicas de los niños, la pareja, la familia, las de los viajes que nos transportan de un plumazo a las Seychelles o Tordesillas, según glamur y presupuesto. Apiladas desordenadamente o en perfecto estado de revista, las montañas de papeles que ocupan un espacio de la mesa siempre escaso. Los inconfundibles post-its de todos los colores y formas, en equilibrio sobre el marco del monitor. Son los guardianes de las urgencias, los que nos gritan prioridades y marrones. El frasco de los chinos del que se asoman palitos impregnados de olor… fundamental para paliar el impacto de ciertas visitas que vieron la ducha allá por el pleistoceno. Y cómo no, las botellas de agua. Más abundante en la zona de las féminas, que se acerca el verano y conviene mantener el tipín. Como digo, cada puesto de trabajo es un micro-mundo, reflejo inequívoco de su inquilino. Sigue leyendo