MªJesús Pavón Izquierdo
Experta en Educación Emocional y Mindfulness
Empieza Septiembre y leo expectante la reflexión del mes que mi querida Eileen Caddy hace en su libro “La voz Interior”. Y me siento fascinada por la sencilla y bella metáfora con la que explica el que debería ser nuestro propósito en la vida.
Nuestra alma es como un pozo oscuro y profundo, con un cubo atado a una cuerda y apoyado en uno de sus bordes. Se necesita tener coraje y decisión para introducir ese cubo en el oscuro y desconocido pozo, pero solo así podremos sacarlo lleno a rebosar de un agua limpia y clara, pura y transparente. En lo profundo de cada alma se encuentra la pureza del Espíritu. Solamente necesitamos tomarnos el tiempo necesario para buscarla hasta encontrarla, y a continuación sacarla. Mostrarla y compartirla al mundo. ¡Qué gran propósito de vida!

Empieza Septiembre y quiero presentaros una herramienta de gran ayuda para enseñarnos a introducir el cubo en el pozo de nuestra alma. Para buscar y maravillarnos de esa pureza que habita en nosotros y ser capaces de reflejarla en nuestra vida, con nuestros seres queridos, compañeros, hijos o amigos. “Cierra los ojos, abre el corazón” es lo que su título indica, una invitación a cerrar los ojos para practicar una mirada interior.
Una guía de Educación Emocional fácil, que nos conduce mediante 44 prácticas con audio a dejarnos sentir abriendo nuestro corazón. Dejando que broten emociones, sensaciones y pensamientos. Imaginando y creando aquello que quiera ser creado. Y lo hace de una manera sencilla y práctica, con un lenguaje claro porque va dirigida a niños y no tan niños, padres, educadores, psicólogos, terapeutas y cualquiera de nosotros que queramos aventurarnos en las técnicas meditativas y de visualización creativa como recurso para acceder a lo más profundo del pozo y conectar con la pura esencia de nuestra alma.
CINCO TIPS PARA CONTROLAR LA INCERTIDUMBRE Y LA ANSIEDAD



Mi experiencia dibujando sonrisas tuvo lugar este verano en el
Mis primeros días en el Hogar anduve a merced del viento, sin vela y sin timón, de un lado para otro en un estado de bloqueo que, para una mente activa, analítica y organizada como la mía me producía sensación de vértigo y mareo. Seguramente la austeridad de las condiciones en las que estábamos y que reinaban a mi alrededor junto con los jugos, sopas y guisos de res 
Al leerlo, inmediatamente sentí que mi siguiente post en el blog de Amalive.es tenía que tratar sobre la familia. La familia, ese tesoro de valor incalculable que todos codiciamos, ya sea por ser el primer contexto en el que nos ubicamos cuando recordamos nuestra más tierna infancia, como por ser la meta a la que muchos aspiramos cuando planificamos nuestro futuro. ¡Ay, la famiglia!, como diría Vito Corleone en El Padrino.