Personas tesoro

Hoy me apetece mucho hablar de esas personas a las que acudimos cuando algo nos tiene la mente y el corazón encogidos. Cuando la preocupación es tan grande que ocupa casi todo el espacio del pensamiento y deja cerrada la puerta sin permitir que entre apenas nada. Y no solo la mente nos invade con su dale-que-te-pego  sino que además nuestro sentir lo notamos en un cuerpo a veces agitado y tenso, otras lastimero, sin fuerzas, otras… con una sensación general de angustia que nos priva de paz. Y esa paz es justamente lo que necesitamos para afrontar lo que nos ocupa. 

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Para encontrar esa paz que anhelamos disponemos de nuestro maletín de la alegría personal al que podemos acudir para buscar las herramientas que nos ayuden a salir del estado emocional en el que hemos decidido no continuar. Se trata de todo aquello a lo que hemos ido recurriendo en nuestra vida para Sigue leyendo