A mí nadie me va a pillar en…

He escuchado esta frase hace unos días y he decidido incorporarla a mi repertorio. La traigo por si alguien quiere incorporarla al suyo.

La frase completa es “a mí nadie me va a pillar en la descalificación ni en los chismes”. La propietaria de la frase hablaba de situaciones laborales muy cotidianas que hemos podido vivir cualquiera.  Situaciones de todo tipo, en las que si no es el cliente y sus exigencias, es el director y sus bemoles, las batallitas de poder, los rifirrafes entre compañeros, el fíjate a quién han promocionado, o mira ese trato de favor que clama al cielo. Pero no se trata solo de ese entorno, parece que nos va la marcha en todos. Sólo hay que mirar cómo nos lo pasamos hablando del cochazo de la vecina del quinto, el novio rapero de mi prima, el de enfrente que ni saluda o lo de mi cuñada que no tiene nombre. Total, estoy hablando de situaciones del día a día, de relaciones, de personas que conviven con personas, muchas veces durante interminables horas, sobre todo si se trata de trabajo.

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La cuestión es que nos vemos con relativa frecuencia expuestos al clásico déjame que te cuente… seguido de lindezas varias y de un rostro expectante dispuesto a recabar apoyos, compadreo o tanta información como seamos capaces de filtrar. Y con la misma frecuencia somos nosotros los que ejercemos ese papel. Me temo que pocos se salvan. Sigue leyendo